domingo, 21 de febrero de 2010

A modo de introducción

Aunque la producción mundial de los alimentos básicos equivale a más del 110% de las necesidades del planeta, treinta millones de personas siguen muriendo de hambre cada año y más de ochocientos millones sufren malnutrición...
En 1960, el 20% de los más ricos de la población mundial tenía unas rentas treinta veces superiores a las del 20% de los más pobres. En 2002, las rentas de los ricos eran, no treinta, sino ochenta y dos veces superiores a las de los pobres, y esa desigualdad ha ido agravándose hasta la actualidad...
De los seis mil millones de habitantes del planeta, apenas quinientos millones viven desahogadamente, mientras que cinco mil quinientos millones subsisten en condiciones precarias...
Las doscientas veinticinco mayores fortunas del mundo representan un total de más de un billón de euros, o el equivalente a los ingresos anuales del 47% de las personas más pobres de la población mundial (¡dos mil quinientos millones de personas!). Hay particulares más ricos que muchos países del planeta. El patrimonio de las quince personas más ricas del planeta supera el producto interior bruto (PIB) total del conjunto de los países del África subsahariana...

Todo este caos viene condicionado por los efectos debastadores de la segunda revolución capitalista, o lo que es lo mismo: de la globalización.
Antaño, los países, movidos por la avaricia del imperialismo -la fase superior del capitalismo- colonizaban territorios, ciudades y países, extendiendo así sus conquistas para dominar el mundo. En cambio, ahora, quienes pretenden dominar el mundo son empresas privadas y conglomerados, grupos industriales y financieros (IV Guerra Mundial); cada una de las cien empresas globales más importantes del mundo vende más de lo que exporta cualquiera de los países más pobres. Estas macroempresas globales controlan el 70% del comercio mundial...
Aparte de los debastadores efectos económicos que agudizan la desigualdad y alejan cada vez más al pobre del rico, la globalización acarrea otras consecuencias inquietantes como la salvaje explotación de la Naturaleza. En los últimos diez años, catorce millones de kilómetros cuadrados de bosques (treinta veces la superficie de España) se han transformado en desiertos, y más de treinta millones de kilómetros cuadrados corren idéntico riesgo. Cada año, unas seis mil especies animales son borradas para siempre de la faz de la tierra...

Ante tal jodido panorama -que ya analizaré con el detenimiento necesario- me propuse como tarea crear un blog. Cincuenta y tres días. Así lo titulé en un momento de necesidad y compromiso. Espero, por cierto, que jamás tenga la necesidad extrema de desvelar el porqué del título, ya que eso supondría mi desaparición física de este mundo, y eso, a fin de cuentas y a pesar de los pesares, no me gustaría nada. Yo sólo estoy de acuerdo con Trotsky en un cosa: "la vida es bella", como él mismo dijo antes de que un catalán lo pioleteara en nombre de la Revolución, pero eso es otro cantar... dejémonos de dramatismos:

En el período de cincuenta y tres días han muerto, mueren y seguirán muriendo aproximadamente 1.325.000 personas, según la FAO (Organización para la Agricultura y la Alimentación - Food and Agriculture Organization), organización tan sospechosa de regirse bajo organigramas de índole marxista como la propia ONU. De esas 1.325.000 personas, salvo contadas y milagrosas excepciones, ninguna contará con la posibilidad de salvarse; nacerán en la miseria, intentarán subsistir en la miseria y morirán en la miseria. Tan sólo serán números, no personas -como diría Eduardo Galeano-, que perecerán en el más triste de los olvidos. Por otra parte, yo, que he vivido cerca de 20 años en un país saqueador, explotador y genocida, que aún vive de las rentas del asesinato sistemático y la esclavitud, he tenido la oportunidad de aprovechar el sudor y la sangre de otros, a diferencia de los niños de Niger, Zaire o Colombia, y por tanto, no merezco ningún homenaje. Ellos sí.

Todos tenemos el deber moral de aportar nuestro granito de arena. Con este blog y su material modesto -la biblioteca es recomendable a pesar de estar en construcción- intentaré hacer lo propio e instar a que los demás al menos lo intenten.

Escribir es un arte y como dijo el camarada Bertolt Brecht: "el arte no es un espejo para reflejar la realidad, sino un martillo para darle forma".

9 comentarios :

  1. Ey litos! muy bueno lo que expones por aqui. Le echare un vistazo a esa biblioteca, parece al menos, como poco, interesante. Ya te diré, si tengo tiempo de leer algo, que tal me parece.

    Un saludo!, que tengas suerte con el blog! le veo futuro

    Laure

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  2. Que tal, he visto tu presentación en el blog de "un vallekano en Rumania"...te deseo suerte con tu blog, que por lo que he visto seguro que sera interesantisimo.
    Luchamos contra un enemigo poderoso e innoble, que no duda en utilizar todo tipo de bajeza o traición para conseguir sus viles propósitos,pero con personas como tú, seguro que la victoria será mas facil.
    Saludos.

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  3. Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

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  4. Enhorabuena por el texto, camarada. Es muy muy bueno.

    Si no te importa, lo voy a colgar en mi blog a modo de presentación tuya.

    Asimismo, te añado a enlaces ;-)

    Salut y reboluzión!

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  5. Todo mi apoyo, Litos.

    Hay que darle duro, que si la joventud no se mueve, ¿quien se va a mover por nosotros?

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  6. Bienvenido a este mundillo Litos, gracias por tu comentario en nuestro blog y mucha fuerza para seguir adelante. Cualquier aporte en estos tiempos difíciles es muy importante y tu blog por lo que veo promete. Esperamos poder ayudarte en tu incipiente proyecto con un poco de modesta publicidad. Salud y adelante camarada.

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  7. Actualiza ya esto,tio...

    Mal empiezas si ya tardas tanto, jajajajaja.

    Un saludo ;)

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