miércoles, 30 de junio de 2010

Martín (Hache) (Adolfo Aristarain, 1997)


Martín Echenique (Federico Luppi) es un director de cine, natural de Buenos Aires, que lleva más de veinte años viviendo en Madrid. Detesta su país (¿por lo mucho que lo ha amado?), se niega a recrearse en la nostalgia y no se permite un reencuentro con su pasado. Siguiendo la tradición familiar, su hijo también se llama Martín, pero todos le llaman Hache, por esa letra (H) entre paréntesis que le distingue de su padre y que ha provocado el efecto contrario, al negarle nominalmente una identidad propia. Hache (Juan Diego Botto) tiene 19 años y vive en Buenos Aires con su madre. Ni estudia ni trabaja; callejea y toca rock con su guitarra eléctrica. Han pasado cinco años desde la última vez que vio a su padre, pero vuelven a encontrarse cuando, al sufrir Hache un accidente que le pone a las puertas de la muerte quizá deseada, Martín acude de inmediato al lado de su hijo superando el terror a los aviones y su propósito de no volver a Buenos Aires. Su ex mujer ha formado una nueva familia en la que no parece haber un espacio ni físico ni afectivo para Hache. La propuesta de ella es que Hache viva con Martín. En Madrid les esperan Alicia (Cecilia Roth), la amante de Martín, una mujer mucho más joven que él y deseosa de derribar las firmes defensas que él ha levantado para no asumir un compromiso de pareja con ella, y Dante (Eusebio Poncela), el mejor y casi único amigo de Martín. Dante es actor, pero su verdadero oficio es vivir de acuerdo con lo que piensa. Su mayor placer es vivir en la cuerda floja. Martín comparte su vida con gente apasionada, pero él no se permite sentir. El que ama está expuesto al dolor y eso le da pánico.

viernes, 25 de junio de 2010

Juntos (Lukas Moodysson, 2000)


Un grupo de jóvenes viven bajo el mismo techo mientras se preguntan sobre ellos mismos, sobre la sociedad, sus creencias políticas y el mundo cambiante de su alrededor. Al mismo tiempo se percatan de la importancia del deseo de encontrarse, de estar juntos, de la vida en unión, de ser una familia. Tras el éxito de "Fucking Amal" el sueco Moodysson vuelve a conquistar a crítica y público con una entrañable, divertida y encantadora comedia universal.

martes, 22 de junio de 2010

Mamut (Lukas Moodysson, 2009)


Película ambientada en varios escenarios internacionales: Estados Unidos, Tailandia y Filipinas. Leo es un hombre que ha alcanzado el éxito en la industria de los videojuegos. Y Ellen, su mujer, trabaja como médico. Ambos viven en Nueva York con su hija pequeña, que, debido a que sus padres están absortos en sus respectivos trabajos, pasa la mayor parte del tiempo con una nanny llamada Gloria, asunto que preocupa en gran medida a Ellen, temerosa de perder el cariño de la pequeña. Un día, y debido a un asunto de negocios, Leo deberá realizar un viaje al extranjero, y a partir de ese momento tendrá lugar un cúmulo de hechos que afectarán de forma profunda a su vida familiar.

Descargar: Parte 1 - Parte 2

Caminantes (Fernando León de Aranoa, 2001)


En 2001, un grupo de mexicanos zapatistas marcharon a México D.F. para protestar contra la opresión hacia la población indígena del México rural.
 

Fucking Amal (Lukas Moodysson, 1998)


La película relata la historia de Agnes Ahlberg y Elin Olsson, alumnas de secundario en el "insignificante" pueblo de Åmål. Elin es extrovertida, popular y ha estado con innumerables chicos, pero encuentra su vida exasperantemente aburrida. Agnes, por el contrario, es tímida y no ha conseguido hacer amigos desde que se mudó con su familia a Åmål hace un año.

lunes, 21 de junio de 2010

Mi vida sin mí (Isabel Coixet, 2003)


Por las venas de los adictos al cine corre un líquido rojo y espeso: se llama curiosidad. Como en la vida, el espectador acude a un encuentro, cargado de preguntas, intentando resolver ciertos misterios de la existencia y los sentimientos. "Mi vida sin mí" es una invasión de respuestas. Conmovedora hasta el aliento, hermosísima de principio a fin, la historia de esta joven que exprime la vida ocultando al mundo su destino es un deslumbrante ejercicio de sutileza, un impagable despliegue de emociones sin parangón en el cine reciente. Puede que no sea un film perfecto, pero la cámara de Coixet y la actuación de Polley -la mejor interpretación femenina que este cronista ha visto en años- consiguen una intensidad y un realismo que traspasa el tiempo e inunda el corazón... y tan grabada queda que su recuerdo se hace melancólicamente imprescindible.

La vida secreta de las palabras (Isabel Coixet, 2005)


Un lugar aislado en medio del mar: Una plataforma petrolífera, donde sólo trabajan hombres, en la que ha ocurrido un accidente. Una mujer solitaria y misteriosa que intenta olvidar su pasado (Sarah Polley) es llevada a la plataforma para que cuide de un hombre (Tim Robbins) que se ha quedado ciego temporalmente. Entre ellos va creciendo una extraña intimidad, un vínculo lleno de secretos, verdades, mentiras, humor y dolor, del que ninguno de los dos va a salir indemne y que cambiará sus vidas para siempre. Una película sobre el peso del pasado. Sobre el silencio repentino que se produce antes de las tormentas. Sobre veinticinco millones de olas, un cocinero español (Javier Cámara) y una oca. Y sobre todas las cosas, sobre el poder del amor incluso en las más terribles circunstancias.

Lilya forever (Lukas Moodysson, 2002)


Lilja es una adolescente rusa de 16 años, abandonada por su madre, que lleva un vida miserable en una empobrecida ciudad de la antigua Unión Soviética. Rodeada de droga y miseria, la única manera que tiene de poder comer es vendiendo su cuerpo. La esperanza llega el día que conoce al atractivo Andrei, que la promete un vida mejor en Suecia.

miércoles, 9 de junio de 2010

Un paréntesis en Cincuenta y tres días

Cuando creé el blog lo hice con el propósito de crear un blog personal para, sobre todo, almacenar todas mis verborreas, y también, por supuesto, para hacerlas públicas. Sin embargo, politicé en exceso el blog y lo transformé en una plataforma meramente contrainformativa, aunque bien es cierto que la mayoría del material radica en el Séptimo Arte.

Dicho esto, y aprovechando que estaba revisando y ordenando mis idas de olla, paso a publicar un artículo personal que escribí hace ya, aún a sabiendas de que a la mayoría de mis escasos lectores les importará lo mismo que a mí lo que le podría pasar a Putin en Chechenia. Pero bueno, es mi blog y aquí mando yo -al menos hasta que me censure Google.

Charlando con mi Sombra sobre una pelirroja

SOMBRA: (Con cara de resignación) Joder, Litos, ¿se puede saber qué te pasa? Llevas unos días muy raro. Se te nota una cierta inestabilidad emocional a leguas; no sabes qué hacer, no sabes dónde ir, te muestras inseguro y, en definitiva, se te ve más jodido que el niño de la factoría Nike en Singapur. Muy pocas veces te he visto a ti sin saber manejar la situación. Desde luego, no pareces tú.

LITOS: Antes de nada, querida Sombra, he de aclararte que, independientemente de lo mal que yo pueda estar, jamás se me podrá equiparar con un pobre niño explotado por las multinacionales para que los ciudadanos occidentales puedan lucir buenas y nuevas zapatillas de marca.


SOMBRA: No empieces con tus rollos políticos sobre capitalismo y globalización que sabes que de eso yo entiendo lo justo. Además, no te escabullas, que por ahí no van los tiros.

LITOS: Tan sólo era un apunte. ¿Qué decías?

SOMBRA: Que qué diantres te pasa. Si se puede saber...


LITOS: Que llevaba un tiempo metiendo la pata y ahora mismo estoy siendo esclavo de mis palabras y mis actitudes vacilantes. Y como bien dejabas entrever al principio, los acontecimientos, es decir, las consecuencias de mi conducta, me están sobrepasando, no sé cómo encararlos.


SOMBRA: (Con cara de estupefacción) ¿Y se puede saber en qué metiste la pata?

LITOS: Pues cometí un error bastante típico del hombre: No supe apreciar lo que tenía hasta que lo perdí. Pero mi error fue doble, ya que sí sabía lo que tenía y que lo podía perder. Aún así mantuve una actitud pasiva, indiferente y pasota. Muy pasota. Y además, ya sabes que a mí, aunque siempre me muestro tal y como soy, me cuesta expresar y demostrar lo que siento. Si incluso me cuesta saber lo que siento... Es como si mi lado sentimental estuviera, no cerrado, pero sí entreabierto por reformas.

SOMBRA: ¡Aaaaaaamigo! O sea que estamos hablando de una chica, ¿no? Debí imaginarlo...

LITOS: Pues claro, Sombra, claro... El problema es que ella no es una chica normal y corriente. Ella es... Pelirroja.

SOMBRA: Sin ánimo de ofender, Litos; ya sabes que te aprecio y me gusta hablar contigo, pero... ¿Qué coño importa ahora el color de su pelo? ¿Eso es un dato trascendental o qué?

LITOS: No, mujer, no... Tan sólo era algo metafórico, simbólico. Ella es ardiendo como el rojo del fuego y fogosa como el propio fuego. Además, es roja, marxista como yo o como mi admirado Alfonso Sastre, del cual espero clemencia por hablar contigo... Pero bueno, tú de esto no entiendes y siento decirte que, como dijo Bertolt Brecht, el mayor analfabeto es el político. Te lo digo sin acritud, ya sabes que el aprecio es recíproco.

SOMBRA: (Con cara de pocos amigos pero desenfadándose) Vaya, se te ve pillado. Yo no sé cómo será la chica en cuestión, pero a medida que vas hablando de ella, más interesante parece. Dime algo más sobre ella, por favor.


LITOS: (Con gesto pensativo) Pues... Es... Es todo lo contrario a Kate Moss y el séquito de imitadoras de ésta. Es decir, es todo lo contrario a la típica chica VIP - chica fashion. Es la chica más lista que conozco y con la que, por supuesto, tengo más cosas en común. Es libre y no está sujeta a ningún patrón social ni a ningún prejuicio. Simplemente es ella. Y además, entre tú y yo, tiene unos labios muy ternicos... Aunque también es cierto que a veces parece inmadura y se deja llevar por la edad y el libertinaje, no sé. También creo que, a pesar de mis errores, a ella le faltó un poco de comprensión y paciencia que da la edad. En el período en que la conocí pasé por graves problemas que alteraron y siguen alterando mi personalidad. Eso también influyó, querida Sombra, pero no me deja exento de culpa o responsabilidad.

SOMBRA: (Esbozando una sonrisa) No sé si enamorado pero se te ve preocupado y al menos parecer ser que te importa. No sé por qué pero creo que, conociéndote, la reconquistarás, estate tranquilo. ¿Has hablado con ella?

LITOS: (Semblante serio) De momento no, o no mucho. Ella, aunque yo la empujé, fue la que movió ficha y dio jaque, para mí, mate. Y digo para mí porque, en realidad, según la estrategia que yo llevaba, no tenía por qué ser mate. Estoy seguro de que para ella mi reacción fue y es desmedida, pero para mí también fue su movimiento, nada acorde con su táctica.

Cuando uno está en jaque ha de pensar mucho más sus movimientos y replantear su estrategia. Eso hice yo; pedí tiempo muerto y me abstuve de actuar en caliente. Ella, por el contrario, creo que se muestra reacia, y, bajo mi punto de vista, su actitud refleja un claro "ahora sí, ahora no". No sé. Es curioso que, aún entendiéndonos tanto, ahora mismo nos entendemos tan poco que parece que ni nos conocemos. Yo creo, simple y llanamente, que esto es un problema fruto de la falta de comunicación. Como yo soy a veces bastante reacio, ella se ha podido sentir rechazada, no correspondida, y por tanto, a ella le pudo costar más de la cuenta expresar su supuesto amor, y a su vez, a mí más todavía. Es un cúmulo de fallos y actitudes erróneas que empieza en mí y en mi lado reacio. Eso es lo que me gustaría cambiar y expresarle a ella...

SOMBRA: Tú, que eres bastante de Platón y Sócrates, siempre me dices que la prudencia es la virtud de los sabios. Mantén una actitud prudente, pero a la vez, abierta. Si realmente te quiere entenderá todo esto cuando se lo expliques.

LITOS: Eso espero.

SOMBRA: ¿Tienes muchas ganas de estar con ella?

LITOS: Sí. Creo que todavía tenemos muuuuchas experiencias que compartir. Y además, ella es, con diferencia, la que mejor queda en mi cama...

SOMBRA: ¿Es buena en la cama?

LITOS: ¡Hay que ver! Desde luego, Sombra, yo no sé a quién le has salido, siempre con la mirada sucia y la mente calenturienta... (Esbozando una sonrisa y en voz baja) Si yo te contara...

SOMBRA: Yo lo tengo bastante claro. Aún sin saber mucho de qué y cómo va la cosa, noto algo profundo. Si realmente es como dices seguro que te entenderá, así que no hay más discusión. Deberías de acostarte ya, son las seis y se supone que a las siete has de levantarte. 

Y por cierto, mucho practicar el mea culpa y todo lo que quieras, pero aún no me has dicho lo realmente importante... ¿La quieres?

LITOS: Sí. La quiero.

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El artículo, por razones logísticas, se puede descargar aquí. Aunque, en realidad, sólo un enfermo mental podría preocuparse en tener este artículo en PDF...


Post scríptum: La pelirroja me quiere y pronto seremos padres.

domingo, 6 de junio de 2010

Invisibles (2007)


Dirección: Isabel Coixet, Fernando Léon de Aranoa, Mariano Barroso, Javier Corcuera, Wim Wenders.
Producción: Javier Bardem.

Esta es una historia de historias. Un acercamiento a aquellas personas que residen en nuestro olvido. Un deseo de dar voz a varios de los que se quedaron mudos por la indiferencia. Y un humilde homenaje a esas otras personas que nunca apartaron su mirada de ellos. Pero, sobre todo, es la voluntad de cinco directores por hacer visibles a sus verdaderos y únicos protagonistas, a aquellos que creemos y preferimos seguir creyendo invisibles.

Las cinco historias son:

"Cartas a Nora" (Coixet), sobre las chagas, una enfermedad infecciosa que afecta a millones de pobres de Latinoamérica.

"Buenas noches, Ouma" (León), sobre la dramática situación de miles de niños en Uganda.

"Crímenes invisibles" (Wenders), sobre la violencia sexual contra la mujeres en el Congo.

"El sueño de Bianca" (Barroso), sobre los problemas que hay en la República Centroafricana para obtener una medicina.

"La voz de las piedras" (Corcuera), sobre la situación de los desplazados en Colombia por la guerra entre el ejército y la guerrilla.

viernes, 4 de junio de 2010

Princesas (Fernando León de Aranoa, 2005)


Ésta es la historia de dos mujeres, de dos putas, de dos princesas. Una de ellas se llama Caye, tiene casi treinta años, el flequillo de peluquería y un atractivo discutible, de barrio. Zulema es una princesa desterrada, dulce y oscura, que vive a diario el exilio forzoso de la desesperación. Cuando se conocen están en lugares diferentes, casi enfrentados: son muchas las chicas aquí que ven con recelo la llegada de inmigrantes a la prostitución. Caye y Zulema no tardan en comprender que, aunque a cierta distancia, las dos caminan por la misma cuerda floja. De su complicidad nace esta historia.

jueves, 3 de junio de 2010

El jardinero fiel (Fernando Meirelles, 2005)


Justin Quayle (Fiennes) es un diplomático británico destinado en Kenya cuya mujer es asesinada junto a un hombre sospechoso de ser su amante, un activista defensor de los derechos humanos de la región. Quayle decide entonces investigar los asesinatos, y comienza a descubrir mucho más de lo que esperaba...

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