martes, 30 de octubre de 2012

Lejos de nosotros la funesta manía de pensar

Representantes del apolítico CSI-F y del apolítico UPyD

Es importante que un dirigente de una organización sepa de lo que habla, independientemente del carácter de ésta. Los tertulianos de radio, prensa o barra de bar no suelen tener la más mínima idea de lo que hablan, pero se lo pueden permitir, cosa que, a mi juicio, un dirigente no. Hay un término que se empezó a utilizar hace casi doscientos años: deontología. Es algo así como el conjunto de deberes y normas éticas que deben acompañarnos especialmente cuando realizamos una acción o tarea de manera 'profesional'. Esa deontología es, junto a una digna capacidad intelectual, lo que, según mi opinión, diferencia a un dirigente de una piltrafa con traje.

Se habla mucho de subdesarrollo económico pero nunca oímos hablar de subdesarrollo político. Miren el panorama de nuestro país. El Presidente del Gobierno es el autor de "los hilitos de plastina", el Jefe del Estado del "no volverá a ocurrir". Es un claro reflejo del déficit político/cultural que sufrimos desde hace siglos. Cuando en los países de al lado venía la Reforma en España venía la Contrarreforma. Somos un pueblo que ha gritado "vivan las cadenas" y "muera la inteligencia". Somos el país que Carande describió como "demasiados retrocesos". Y claro, eso se paga. El cáncer de la incultura política se propaga como una metástasis desde las altas instancias del Estado hasta el pueblo llano pasando por tertulias de televisión, periódicos e intervenciones políticas y sindicales.

Esta falta de respuestas paraliza a toda una sociedad que lo que realmente le pasa es que no sabe lo que le pasa. Está harta, sabe que algo va mal pero ese descontento lejos de provocarle una sensación de rebeldía le bloquea y le hace caer en la reacción. Todos los políticos son iguales. La culpa es del de al lado, es decir, del fontanero que no hace facturas, del inmigrante y del vecino que ha vivido por encima de sus posibilidades porque tiene dos coches. Es justamente en estos tiempos de crisis, aprovechándose de la confusión y la falta de perspectiva de la izquierda, cuando surge el populismo (que per se no es malo) de derechas o bien de extrema derecha. No necesariamente llegará la Revolución en callejones sin salida; en Rusia sí, pero en Alemania llegó Hitler y en España llegó Rosa Díez.

El panorama español es desolador. Uno enciende la tele y lo mismo escucha a un tertuliano preguntándose por qué ha bajado el consumo con la subida del IVA o al representante de un sindicato diciendo que no respalda una huelga porque se trata de una huelga política. Verán, yo creo lo siguiente: sin un pueblo bien informado y bien formado, dispuesto a participar de los acontecimientos políticos, no hay democracia, hay otra cosa. Partiendo de este axioma, creo lo siguiente: la falta de información y formación es el resultado estratégico de la clase dominante para poder presentar sus intereses como los intereses generales de todos. Por último, y como conclusión creo que: no basta con que se agriete o disminuya el consentimiento del pueblo a ser sometido, sino que además éste debe sentir la necesidad de ser liberado, y para ello debemos disputar la hegemonía, lo que significa abrir frentes hasta ahora casi desapercibidos: el de la (socio)cultura, el de la información, el de lo mediático y el de lo ideológico, por decir algunos.

Empecemos tratando de explicar conceptos muy básicos y a la orden del día. Todo es política: quejarse de los recortes, de los bancos, de la subida de los precios, de la bajada del consumo y de lo malos que son todos los políticos, es política. Si tú haces una reflexión sobre lo mal que vamos o sobre el consumismo, estás haciendo política, asúmelo, no tengas miedo a pensar, a meterte en líos y, en definitiva, a la libertad, porque si no luego no tendrás derecho a quejearte: serás responsable directo o cómplice en el mejor de los casos. No hacer nada significa posicionarte automáticamente a favor de lo que está pasando, a favor de inyectar dinero público a la banca privada y a favor de más de 500 deshaucios diarios.

Sigamos tratando de explicar, por ejemplo, que la mayoría de los derechos laborales que hoy tenemos fueron conquistados mediante huelgas, incluído el derecho a huelga. Lo que se denomina "juego democrático" consiste en repartir poder, en una correlación de fuerzas en la que dos contrincantes (o más) echan un pulso. En un lado está la oligarquía, los bancos y los grandes empresarios representados por los gobernantes serviles de turno. En otra estamos la inmensa mayoría de los dominados que más allá de las discrepancias ideológicas que creamos tener, compartimos los mismos intereses: un reparto justo y equitativo de la riqueza, del trabajo y de los medios de producción. Dentro de este juego una de las bazas más importantes que podemos jugar es la de la huelga, a ser posible enmarcada dentro de una estrategia a medio plazo que comience o prosiga al día siguiente.

Cuando un político dice que los recortes son necesarios, un representante sindical dice que no respalda una huelga porque es política o un medio miente y manipula, no basta con quedarse en la mera denuncia, hay que ir más allá y presentar alternativas. Los recortes no son necesarios porque se podrían evitar haciendo una reforma fiscal progresiva y persiguiendo el fraude fiscal que asciende a 90.000 millones según los inspectores de Hacienda. Una huelga es por definición política porque sus reivindicaciones son políticas y quienes no la apoyan, independientemente de a quien digan defender, se están poniendo del lado del Gobierno, de los recortes. Los medios de comunicación son empresas privadas en manos de capitalistas privados con intereses antagónicos a los de la inmensa mayoría, por eso tienen que recurrir a la manipulación para distorsionar la realidad; y además de desmontar las mentiras nos comprometemos a dar información veraz.

Hoy la izquierda transformadora o revolucionaria tiene un amplio abanico de posibilidades y no tiene que suicidarse llevando el discurso de "yo soy la verdadera izquierda, quienes están a mi derecha son unos farsantes". Con la agudización de las contradicciones del capitalismo y el desmoronamiento de la llamada socialdemocracia, podemos dar la batalla por términos que antes no se podían disputar a la derecha (oficial y oficiosa) y que son asumidos como normales por la población en su conjunto: con términos como democracia o soberanía y un poco de cintura se puede construir un discurso de mayorías y a la vez rupturista.

¿Seguimos sin enterarnos?


domingo, 28 de octubre de 2012

Preguntas en Ask


¿Qué opinas de la mano invisible o la ley de oferta y demanda frente a la economía planificada?
 
Es muy fácil: la economía debe estar al servicio de la ciudadanía, del pueblo, y no al revés. Esto significa que a la economía hay que decirle lo que tiene que hacer, por donde tiene que ir, las necesidades que tiene que satisfacer. La economía no es algo neutral: un recorte y salvar a la banca con dinero público es política, es ideología; hacer una reforma fiscal para que los multimillonarios no roben tanto también es política, es ideología. El liberalismo es la zorra libre en el gallinero libre. Un desastre. Está científicamente comprobado que el capitalismo es incapaz de satisfacer las necesidades y los derechos más básicos del ser humano: trabajo, vivienda, etc. Ante esto tenemos la alternativa de intervenir en la economía, de planificarla. Es la única manera de que una sociedad no vaya a la ruina, a la bancarrota. Hoy España, con casi seis millones de parados, con la mitad de los jóvenes en el paro, con más de 500 deshaucios diarios y con una tasa de más del 25% de pobreza, es la prueba científica, empírica, tangible e irrefutable de que el capitalismo conduce a la autodestrucción.
 
¿consideras que en el Estado español es necesario actualmente un frente que aglutine a toda la izquierda? En caso afirmativo ¿con qué objetivos se formaría dicho frente?
 
En esta situación de excepción, de emergencia, se hacen necesarias las alianzas, los frentes, pero ¿en torno a qué? En torno a un programa anticapitalista irreductible. A veces nos dejamos llevar por la emoción, por las banderas y por los himnos. No. Una reforma en sí no es mala ni es signo inequívoco de traición; una reforma puede ser necesaria y será útil siempre que se considere un medio y no un fin, siempre que nuestra intención sea elevarla a la categoría de revolucionaria y elevar la concienciación. ¿Para qué? Aunque el régimen muestra síntomas de debilidad y agrietamiento (bipartidismo, monarquía, etc.) la derecha sigue siendo hegemónica, tanto que sociológica y culturalmente España es a día de hoy un país netamente franquista. Tenemos una especie de complejo resistencialista. Es necesario que pasemos al ataque, pero pasar al ataque no significa suicidarse ni meterse en una guerra que no podemos ganar (eso en política es un delito), significa acumular fuerzas en torno a unos puntos programáticos y en torno a una estrategia de medio-largo plazo de ruptura, pero sin caer en nuestra divinidad y en nuestra pureza. La política consiste en ganar Poder, y ganar Poder consiste en ganar terreno (ideológico, cultural, social, político, etc.), y eso a día de hoy no lo podemos hacer solos; ni desde nuestra Agrupación súper concienciada, ni desde nuestro blog, ni desde nuestro círculo minúsculo de aguerridos revolucionarios. Ni siquiera entro a cuestionar el Partido de cuadros y eso de anteponer la calidad (ideológica, etc.) a la cantidad, simplemente esto es lo que hay, o lo aceptamos y nos dejamos de tonterías o nos mondan.

jueves, 25 de octubre de 2012

Un hombre se ahorca en Granada antes de ser deshauciado

Los recortes matan. Tan sólo hay que ver la estadísticas. Para ver la noticia pulsa aquí.


martes, 23 de octubre de 2012

Lo que realmente pasó antes de ayer en Galicia


14N: diez películas sobre huelgas


Ya que para el 14 de noviembre todos los trabajadores, parados, estudiantes y precarios en general estamos convocados a la Huelga General para defender los derechos conquistados mediante sangre y sudor por nuestros antepasados, aprovecho para recomendar mis diez películas favoritas sobre huelgas (algunas se quedarán en el tintero y otras no las he visto). Sinopsis por FilmAffinity.

1. La huelga (Sergei M. Eisenstein, 1924): Rusia zarista. Los obreros de una importante empresa están descontentos y, después de una reunión, deciden ir a la huelga. El director de la empresa informa de la situación a los responsables políticos y éstos envían a la policía para abortar la huelga. La tensión se dispara cuando un obrero se suicida al ser acusado injustamente de un robo.



 2. La sal de la tierra (Gerbert J. Biberman, 1954): Unos mineros de Nuevo México van a la huelga tras una serie de incidentes, librando una dura y amarga batalla en la que recibirán el apoyo de sus mujeres. Controvertido melodrama semidocumental en el que intervienen personajes auténticos, y que tuvo innumerables problemas durante y después del rodaje; el director, el productor, es guionista, el compositor y el actor Will Geer estaban, en aquella época, en la "lista negra" del comité de actividades antiamericanas del senador McCarthy. Hoy en día "Salt of the Earth" es uno de los pocos films preservados por la Librería del Congreso de los Estados Unidos por su importancia histórica y cultural.



3. Billy Elliot (Stephen Daldry, 2000): En 1984, durante una huelga de mineros en el condado de Durham, se suceden los enfrentamientos entre piquetes y policía. Entre los mineros más exaltados están Tony y su padre. Éste se ha empeñado en que Billy, su hijo pequeño, reciba clases de boxeo. Pero, aunque el chico tiene un buen juego de piernas, carece por completo de pegada. Un día, en el gimnasio, Billy observa la clase de ballet de la señora Wilkinson, una mujer de carácter severo que lo anima a participar. A partir de ese momento, Billy se dedicará apasionadamente a la danza.



4. Las uvas de la ira (John Ford, 1940): Tom Joad (Henry Fonda) regresa a su hogar tras cumplir condena en prisión, pero la ilusión de volver a ver a los suyos se transforma en frustración al ver cómo los expulsan de sus tierras. Para escapar al hambre y a la pobreza, la familia no tiene más remedio que emprender un larguísimo viaje lleno de penalidades con la esperanza de encontrar una oportunidad en California, la tierra prometida.


5. La patagonia rebelde (Héctor Olivera, 1974): En 1920, unos obreros de la Patagonia (Argentina), agrupados en sociedades anarquistas y socialistas, deciden hacer una huelga exigiendo mejoras laborales. Entre los trabajadores hay numerosos emigrantes europeos que influyen ideológicamente en sus compañeros. La situación se hace insostenible y el gobierno de Yrigoyen manda, desde Buenos Aires, al teniente coronel Zavala para que restablezca el orden...



6. Todo va bien (Jean-Luc Godard, 1972): Francia después del mayo del '68. Un matrimonio en crisis, en una sociedad en crisis, se ve atrapado en una fábrica con el jefe de la misma debido a una huelga de trabajadores. Godard disecciona la estructura de la sociedad, del cine, el amor y la revolución. ¿Puede el amor sobrevivir a la revolución?



 7. Pan y rosas (Ken Loach, 2000): Maya y Rosa son dos hermanas mexicanas que trabajan, en condiciones de explotación, como limpiadoras en un edificio de oficinas del centro de Los Angeles. Un encuentro con Sam, un apasionado activista norteamericano, cambiará sus vidas. Sam las ayuda a tomar conciencia de su situación laboral, para que emprendan una campaña de lucha por sus derechos. Pero este combate las pone en peligro: pueden perder su trabajo y ser expulsadas del país.



8. La cuadrilla (Ken loach, 2001): En el sur de Yorkshire, cuando la empresa ferroviaria British Rail es privatizada, los trabajadores se encuentran ante un dilema: acatar las nuevas normas de la compañía o aceptar el despido y pasar a engrosar las listas de las agencias de trabajo temporal.



 9. Los lunes al sol (Fernando León de Aranoa, 2002): En una ciudad costera del norte de España, a la que el desarrollo industrial ha hecho crecer desaforadamente, un grupo de hombres recorren cada día sus empinadas calles, buscando salidas de emergencia. Son funambulistas de fin de mes, sin red y sin público, sin aplausos al final; viven en la cuerda floja del trabajo precario y sobreviven gracias a sus pequeñas alegrías y rutinas.



10. Novecento (Bernardo Bertolucci, 1976): En el año 1901, en una finca en el norte de italia, nacen el mismo día el hijo de un terrateniente y el hijo de un bracero. La película narra la vida de ambos y sus respectivas familias durante ochenta años. La amistad de los protagonistas se verá nublada por sus diferentes actitudes frente al fascismo. Famoso drama que hace un complejo recorrido político y social por la Italia del siglo XX.

* Esta es una de las mejores películas sociales/políticas de la historia, la pongo en una posición tan baja porque las escenas dedicadas a algo relaciones con huelga son muy pequeños pero aún así son imprescindibles.

6 reflexiones sobre el resultado de las elecciones en Galicia y Euskadi


Todos los medios de comunicación están a las órdenes de los mismos señores a pesar de la aparente y ficticia pluralidad. Mención aparte merece TVE, medio público permanentemente secuestrado por el gobierno de turno que el otro día ofreció una muestra perfecta de lo que sería el NO-DO en color. Un medio libre, plural y democrático no eliminaría la intervención de la representante del segundo partido vasco por la intervención, metida con calzador, de la cuarta fuerza política que, además, ha bajado en votos y representación parlamentaria. Por no hablar de la cobertura mediática a las fuerzas del régimen (incluída EB en Euskadi) condenando al ostracismo a EH Bildu, AGE y EA entre otras.

Seguimos siendo un país cultural y sociológicamente franquista. Hasta los mochos. Basta con tocar una de las hipóstasis que componen la Santísima Trinidad del Reino de España: la Unidad Nacional. Siempre que salen vascos o catalanes a la palestra asistimos a un recital maravilloso de patrioterismo barato basado principalmente en aquello de contra el de al lado y no contra el de arriba que perfectamente podría protagonizar cualquier militante de Falange o UPYD.

El bipartidismo, vocero y representante del régimen, sigue agrietándose paulatinamente. El PP pierde votos (y parlamentarios) en Euskadi, donde es una fuerza residual, pero también pierde votos en Galicia (más de 100.000 respecto a las autonómicas de 2009 y más de 200.000 respecto a las Generales de 2011) a pesar de la mayoría absoluta y un incremento de parlamentarios propiciado por una Ley Electoral infame. El PSOE sigue los pasos de su homólogo griego PASOK y va directo al precipicio de manera inevitable, a no ser que algún alma caricativa le eche una mano desde su izquierda. Dicen que las derrotas electorales llegan después de las derrotas sociales y políticas, seguramente sea cierto y los resultados electorales (amañados por tamaña cantidad de procedimientos antidemocráticos) no reflejen de manera fidedigna cómo está “la calle”, pero lo cierto es que tanto la izquierda parlamentaria como la extraparlamentaria no es capaz de canalizar el descontento a pesar de las recurridas “condiciones objetivas”. Podemos pasarnos la mano por el lomo pero esa no es manera de conciliar la realidad con nuestros deseos.

El desplome del bipartidismo y a su vez del régimen no es per se una buena noticia puesto que si no trabajamos, el socialismo no resurgirá como Venus de entre las aguas, al contrario: vendrá el fascismo a pecho descubierto. Quienes esperan a que esto reviente para intentar pescar en río revuelto deberán dar explicaciones cuando sea la derecha más extrema en forma de Tea Party, de tecnócrata o de Caudillo quien recoja o se apropie de manera indebida del descontento y la indignación. La dominación económica es bestial pero más aún es la dominación ideológica y cultural; si no empezamos a entender que aparte de las condiciones económicas y de la infraestructura, existen las condiciones subjetivas (los medios de comunicación, la cultura, la ideología, etc.) y la superestructura, no tenemos nada que hacer porque automáticamente nos reducimos a simples loros que no dan más que para citar a Marx o a Lenin sin entenderlos y además sin hacerlos entender.

Nos encontramos en el contexto más propicio para la llamada “izquierda transformadora”. No sólo se confirma de manera clarividente lo que llevamos diciendo toda la vida sino que además nuestro principal rival político, la “izquierda socialdemócrata” hegemónica, se deshace como un azucarillo. Aún así no canalizamos un descontento que incluso va más allá del espectro de “izquierda”. Algunas de las razones, a mi modo de ver, son las siguientes: la institucionalización, debida principalmente a; la falta de organización y contacto con el tejido social; los coqueteos con el social-liberalismo; la falta de un mensaje claro, valiente, coherente y rupturista; la falta de liderazgos con carisma y la suficiente capacidad intelectual para dar la batalla dialéctica e ideológica, para emocionar, para enseñar y para proyectar perspectiva de alternativa (con las excepciones de Beiras o Anguita antaño, discrepancias ideológicas aparte); la visión de 'unidad' como refrito de siglas, y no como unidad en torno a un programa, que nos llevan a peleas internas y, precisamente, a la desunión y a las zancadillas; etc.

El capitalismo, en su versión monopolista e imperialista, no sólo ha borrado del mapa los derechos laborales conquistados durante siglos, las libertades democráticas y los Derechos Humanos más básicos. También se ha llevado por delante a la socialdemocracia. Si en tiempos de bonanza podía permitir un (estrechísimo) margen de maniobra o lo que es lo mismo, mostrar dos caras como el Dios Jano (una de izquierdas y otra de derecha), hoy ya no hay lugar para medias tintas. Esto quiere decir que hoy, más que nunca, o se es parte de la solución o del problema. Esto quiere decir que quienes pretenden ocupar el lugar que históricamente ha ocupado el PSOE, quienes aspiran a rascar unos porcentajes en un Presupuesto o quienes simplemente aspiran a ser la pata izquierda del régimen, son unos estafadores, y lo que es peor: unos traidores. Porque en política, como en La divina comedia, el más condenable de los pecados es la traición.

domingo, 21 de octubre de 2012

viernes, 19 de octubre de 2012

Gran programa de La Tuerka

La bancada de la derecha más indigna de la historia de La Tuerka: el progre del PSOE al que le falla el subsconciente y reivindica los recortes de ZP, el periolisto mercenario tirando de lógica aristotélica para llegar a la brillante reflexión de que Bildu es ETA y el señor del PP al que no se le puede achacar nada porque simplemente está ahí por enchufe.


lunes, 8 de octubre de 2012

6 conclusiones (de entre tantas) sobre el proceso electoral venezolano


Anoche fui testigo de la jornada electoral en Venezuela desde medianoche (en España) hasta poco más de las cinco de la mañana una vez que el CNE dio los primeros resultados que otorgaron una holgada victoria a Chávez sobre Capriles. Elegí la pastilla roja y seguí la jornada desde TeleSur, pero también desde los medios de la derecha (ABC, El País...) y Twitter. De este proceso saco algunas conclusiones:

1 Los medios de comunicación son empresas privadas que actúan como lobbys. Como todas las empresas privadas buscan los mayores beneficios económicos posibles y para ello se ven obligados a transformar la información en mercancia y en vender una imagen distorsionada de la realidad (la verdad es revolucionaria). El caso concreto de los medios españoles (ver El cuarto poder) es digno de estudio, pues su obsesión con Chávez ralla lo surrealista y pone de manifiesto algo que normalmente no podemos ver con tanta claridad (y que ya advirtieron Lenin o Einstein entre otros): en una sociedad capitalista no hay ni libertad de expresión ni pluralidad informativa. El País apoyó en 2002 el Golpe de Estado en Venezuela y hasta el día de hoy no ha relajado su postura. El ABC anoche, a escasas horas del resultado oficial, daba como ganador a Capriles. Hay que recordar, por otra parte, que en la "dictadura" venezolana más del 80% de los medios de comunicación aún pertenecen a la derecha a pesar de que apoyaron y participaron en el Golpe de Estado apoyado, dicho sea de paso, por EE. UU. Y España.

2 La llamada "democracia" tiene miles de años. No es patrimonio de los medios de comunicación o de un grupo de personas. En una sociedad capitalista algo tan importante como "el poder y el gobierno del pueblo" se reduce a la opción que éste tiene de elegir la salsa con la que será comido. Aún reduciendo el término democracia a una mera celebración de elecciones, hay que decir que la democracia venezolana es mucho mejor que la española o la estadounidense. En la "dictadura" venezolana la participación electoral superó el 80%, en España no llegó al 70% y en EE. UU. No llegó al 60%. Mención especial merece el caso español donde todos los votos no valen lo mismo y se puede conseguir mayoría absoluta sin llegar al 50% de los votos, por no hablar de los procedimientos (sistema electoral antidemocrático, falta de pluralidad, etc.). Hoy, si se celebraran elecciones entre PP y PSOE, juntos, conseguirían menos porcentaje de votos que Chávez. Observadoras internacionales de todos los colores pueden dar fe de la transparencia del sistema venezolano, incluída la oposición que encabeza Capriles. Un dictador no gana todas las elecciones a las que se presenta con todos los medios, nacionales e internacionales, en contra; un demócrata no gana unas elecciones para incumplir su programa y ponerse a las órdenes de órganos que no han sido elegidos por nadie. Las encuestas sobre la confianza en los partidos políticos y en el sistema democrático en España y en Venezuela hablan por sí solas.

3 La "civilización occidental" que surgió tras la Segunda Guerra Mundial con su 'Estado de Bienestar' primero y su 'fin de la historia' después se derrumba y con ella sus pilares. El capitalismo en su fase decadente y parasitaria ha podrido los parlamentos, la "democracia representativa", el poder judicial, los medios de comunicación, los derechos laborales y, en definitiva, la sociedad de arriba a abajo y de abajo a arriba. Estamos en ese punto intermedio en el que no acaba de morir lo viejo y no acaba de nacer lo nuevo; el monstruo que surge de ese enquistamiento es como una garrapata, o acabamos con él o él acabará con nosotros.

4 Un pueblo consciente de que lucha por su emancipación es un pueblo difícil de paralizar y atemorizar. En Latinoamérica lo entendieron a la perfección: no se trata únicamente de un ideal necesario y científicamente superior al capitalismo, ni siquiera se trata de justicia social; es todo eso más la pasión, la emoción, el sentimiento, la felicidad. Si no somos capaces de conmover no tenemos nada que hacer. A fin de cuentas es bien sencillo: el fin de todo ser humano es ser feliz y hacer felices a los que los rodean. Esta felicidad está estrechamente ligada con la posibilidad que tiene una persona de realizarse y esta posibilidad bajo el capitalismo ni se plantea. ¿Cómo va a realizarse una persona que ni siquiera puede independizarse de sus padres? ¿Habéis escuchado Corazón de mi patria y Corazón de mi pueblo? Qué espectáculo.

5 Hace treinte y cuarenta años Latinoamérica era lo que hoy es Europa, un laboratorio donde los neoliberales experimentan con personas. Videla, Pinochet y dictaduras militares apoyadas por los EE. UU. En los noventa la aislada Revolución Cubana entraba en el período especial. Más tarde apareció Chávez. Luego Morales. Luego Correa y los procesos de descolonización en casi toda Latinoamérica, muchos de ellos de carácter antiimperialista. El 12 de Octubre en España, donde carecemos de identidad, celebramos la gesta de invadir, esclavizar y saquear América durante 500 años. Hoy los pueblos del Continente ya no guardan pleitesía.

6 A mí también me gustaría que cogiera más protagonismo el PCV y se superara el proyecto nacionalista-antiimperialista para profundizar en la construcción del socialismo. Ahora bien, la política son contradicciones. Quienes no sean capaces de asumirlas que se queden en su casa pregonando la pulcritud del "socialismo real", pero los comunistas deben estar con las masas trabajadores organizando y dirigiendo, mojándose. Si aceptáramos esto a lo mejor en España podríamos reconstruir el movimiento obrero (dinamitado por el revisionismo, sí) en vez de ser tan miserables de incluso desear la derrota de quienes no comulgan con nosotros en algunos aspectos.



Otra vez será...



sábado, 6 de octubre de 2012

Superhéroes del underground

El cuarto poder (Pablo M. Roldán, 2011)

El cuarto poder es un documental en abierto bajo licencia de Creative commons.
A pesar de las supuestas diferencias idelógicas de los grandes medios de comunicación españoles, sus informaciones coinciden unánimemente en condenar y caracterizar al gobierno venezolano como una amenaza para la paz en la región y la democracia. […] Este es el punto de Partida de Cuarto Poder, un documental que indaga en la función social de los medios de comunicación, abordando cuestiones como la concentración mediática, la libertad de expresión, el derecho a la información, la propaganda y la creación de opinión pública.


viernes, 5 de octubre de 2012

Eduardo Galeano sobre Chávez y Venezuela



''Hugo Chavez es un dictador.

Sin embargo, es un curioso dictador. Ganó 8 elecciones en cinco años. Y ahora, recientemente, se sometió a un referendum en el que preguntaba a los venezolanos si querían el modelo de Estado que él proponía. Es el único presidente de la historia de la humanidad en hacerlo. Y ganó con el 60%.

Uno enciende la televisión venezolana y lo primero que ve es a miles de ''periodistas'' diciendo que en Venezuela no hay libertad de expresión. Uno enciende la radio venezolana y hay miles de ''periodistas'', analistas, opositores de Chavez, diciendo que allí no hay libertad de expresión. Y uno abre el diario venezolano y hay un título enorme que dice: AQUÍ NO HAY LIBERTAD DE EXPRESIÓN.

En los últimos cinco años tan sólo un medio de comunicación ha sido clausurado. Pero no fue clausurado por el gobierno de Chavez, sino por estos ''democratas'' [la derecha venezolana, apoyada por las grandes empresas].

Extraña dictadura y extraños demócratas. Yo creo que en Venezuela hay un divorcio genial: el divorcio entre la realidad y la realidad virtual [lo que nos muestran en los medios].''

jueves, 4 de octubre de 2012

Cataluña. Goodbye Spain?

Creo que nadie ha puesto encima de la mesa la cuestión de fondo: el régimen surgido de la Transición se resquebraja. Éste es un enfrentamiento entre burguesías, entre la española y la catalana. Dijo Olarieta hace unas semanas (creo que antes de la Diada y su repercusión) que la burguesía catalana lucharía por un Estado independientemente sólo si le sale más barato, sin más. Hay que recordar que a la burguesía -encabezada por Mas en el caso catalán- no le mueve ningún sentimiento ni nacional ni de ningún tipo, tan sólo le mueven intereses económicos. La única manera de alcanzar la independencia es eliminando la explotación del hombre por el hombre, sólo así se puede eliminar la explotación de una nación sobre otra. Esto mismo dijo Marx hace ya un tiempo, a lo que podemos añadir las siguientes palabras de James Conolly (en Socialismo y nacionalismo, 1897) extrapolándolas al conflicto España - Catalunya:

"Si mañana echáis al ejército inglés e izáis la bandera verde sobre el Castillo de Dublín, a menos que emprendáis la organización de una república socialista todos vuestros esfuerzos habrán sido en vano. Inglaterra todavía os dominará. Lo hará a través de sus capitalistas, de sus terratenientes, a través de todo el conjunto de instituciones comerciales e individuales que ha implantado en este país y que están regadas con las lágrimas de nuestras madres y la sangre de nuestros mártires. Inglaterra os dominará hasta llevaros a la ruina, incluso mientras vuestros labios ofrezcan un homenaje hipócrita al santuario de esa Libertad cuya causa traicionasteis.

Nacionalismo sin socialismo —sin una reorganización de la sociedad bajo una base de una forma más amplia y desarrollada de esa propiedad común que fue la base de la estructura social de la Antigua Erin— no es más que cobardía nacional."


La batalla de Chile (III): El poder popular


Al margen de los grandes acontecimientos que narran los filmes precedentes ocurren también otros fenómenos originales, a veces efímeros, incompletos, que recoge la tercera parte. Numerosos sectores de la población y en particular las capas populares que apoyan a Allende organizan y ponen en marcha una serie de acciones colectivas: almacenes comunitarios, cordones industriales, comités campesinos, etc., con la intención de neutralizar el caos y superar la crisis. Estas instituciones, en su mayoría espontáneas, representan un “estado” adentro del Estado.

"La batalla de Chile" es un documental en forma de trilogía que relata el último año del Presidente Salvador Allende. El rodaje de todo el materal se prolongó hasta el mismo día del golpe de estado (11 de septiembre de 1973). Después del Golpe de estado, Guzmán es amenazado de fusilamiento y permanece incomunicado dos semanas en el estadio nacional. En noviembre de 1973 recuperar la libertad y abandona el país, llevándose todos los rollos hasta Europa. Allí empezó a buscar junto con Chris Marker los medios económicos para montar la película (con diferente financiación conseguida en Cuba, Francia y Venezuela), estrenada en los años sucesivos. Nota de FILMAFFINITY: por su particularidad (contenidos, lugar y fechas de rodaje), en las fichas de "La batalla de Chile" se consideran éstas como de nacionalidad Chilena, a pesar de que la financiación, obviamente, no se consiguió de productoras chilenas.

Sobre la trilogía de "La batalla de Chile": “La Batalla de Chile” es un documental histórico que en las décadas de los 70 y 80 fue distribuido en 35 países del mundo. No es un filme de archivo: es un documento filmado en el momento mismo de producirse los hechos. Su autor y director trabajó con un equipo en medio de los acontecimientos. El material virgen (película de l6 MM en blanco y negro) fue una contribución del documentalista francés Chris Marker y el montaje se realizó gracias a la colaboración del Instituto de Cinematografía Cubano (ICAIC). Jorge Müller Silva (el cámara del filme) fue secuestrado por la policía militar de Pinochet en noviembre de 1974. Hasta hoy se desconoce su paradero. Es uno de los 3.000 desaparecidos que todavía hay en Chile. “La Batalla de Chile” ha sido objeto de la censura en Chile y nunca ha sido emitida por la televisión pública. (información extraída de la página web oficial de Patricio Guzmán). (FILMAFFINITY)

Que vuelva ya


martes, 2 de octubre de 2012

La batalla de Chile (II): El golpe de Estado


Entre marzo y septiembre de 1973 izquierdas y derechas se enfrentan en la calle, en las fábricas, en los tribunales, en las universidades, en el Parlamento y en los medios de comunicación. La situación es insostenible. Estados Unidos financia la huelga de los camioneros y fomenta el caos social. Allende trata de llegar a un acuerdo con las fuerzas de la Democracia Cristiana, pero no lo consigue. Las propias contradicciones de la izquierda agravan la crisis. En Valparaíso los militares empiezan a conspirar. Un amplio sector de la clase media apoya el boicot y la guerra civil. El 11 de septiembre de 1973, Pinochet bombardea el palacio del gobierno.

"La batalla de Chile" es un documental en forma de trilogía que relata el último año del Presidente Salvador Allende. El rodaje de todo el materal se prolongó hasta el mismo día del golpe de estado (11 de septiembre de 1973). Después del Golpe de estado, Guzmán es amenazado de fusilamiento y permanece incomunicado dos semanas en el estadio nacional. En noviembre de 1973 recuperar la libertad y abandona el país, llevándose todos los rollos hasta Europa. Allí empezó a buscar junto con Chris Marker los medios económicos para montar la película (con diferente financiación conseguida en Cuba, Francia y Venezuela), estrenada en los años sucesivos. Nota de FILMAFFINITY: por su particularidad (contenidos, lugar y fechas de rodaje), en las fichas de "La batalla de Chile" se consideran éstas como de nacionalidad Chilena, a pesar de que la financiación, obviamente, no se consiguió de productoras chilenas.

Sobre la trilogía de "La batalla de Chile": “La Batalla de Chile” es un documental histórico que en las décadas de los 70 y 80 fue distribuido en 35 países del mundo. No es un filme de archivo: es un documento filmado en el momento mismo de producirse los hechos. Su autor y director trabajó con un equipo en medio de los acontecimientos. El material virgen (película de l6 MM en blanco y negro) fue una contribución del documentalista francés Chris Marker y el montaje se realizó gracias a la colaboración del Instituto de Cinematografía Cubano (ICAIC). Jorge Müller Silva (el cámara del filme) fue secuestrado por la policía militar de Pinochet en noviembre de 1974. Hasta hoy se desconoce su paradero. Es uno de los 3.000 desaparecidos que todavía hay en Chile. “La Batalla de Chile” ha sido objeto de la censura en Chile y nunca ha sido emitida por la televisión pública. (información extraída de la página web oficial de Patricio Guzmán). (FILMAFFINITY)


lunes, 1 de octubre de 2012

"El terror... es gracias a él"

 De Maquiavelo a Weber pasando por nuestro Marx: todo Estado descansa y se mantiene por medio de la fuerza. Ésta la puedes dividir en legal o ilegal, legítima o ilegítima, da igual, una cosa es clara (repito): todo Estado descansa y se mantiene por medio de la fuerza. Esto, que parece fácil de entender (basta con echar un vistazo no ya a la historia sino a nuestra actualidad) parece que no lo sabemos, si no no puedo entender cómo se echa la gente las manos a la cabeza cuando se agudizan las contradicciones y el Estado tiene que sacar su verdadera naturaleza, esto es, la represión.
 
El Gobierno, la oligarquía, los poderosos, se han leído a los clásicos y nosotros no, esa es la diferencia, por eso ellos saben cómo actuar en cada momento y nosotros no sabemos cómo responder porque no tenemos herramientas intelectuales, políticas, ideológicas, etc. primero para analizar qué pasa y segundo para dar una respuesta e intentar equilibrar la correlación de fuerzas.Maquiavelo decía que era preferible que el Príncipe (gobernante) más que respetado o amado fuese temible, temido, porque decía que el miedo era la mejor herramienta de coerción y control social. ¿De verdad que no nos suena ni un poco? También separaba la política de la ética hasta el punto de que el Príncipe podía hacer cualquier cosa con tal de ganar y mantener el poder (de él aquello de "el fin justifica los medios"). ¿Tampoco nos suena?


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