jueves, 16 de diciembre de 2010

Los reyes magos existen

Desde hace prácticamente unos días -los más precoces unas semanas-, vivimos un ambiente fiestero de celebración, entre lucecitas, villancicos y demás simbología arcaica vanideña, que diga navideña.

No pertenezco a los antitodo que durante estas señaladas fechas petarán las páginas de contraninformación y sus respectivos blogs señalando cuan hipócrita, consumista y patética puede resultar la fiesta de la navidad. Lo cierto es que motivos no les faltan, pero...

A mí me gustaría afrontar estas fiestas de origen, digamos difuso, con un poco más de imaginación que las anteriores. La navidad, aparte de ser esa orgía publicitaria-consumista, es una de las pocas épocas del año en la que podemos reuinirnos con familiares y amigos, por ejemplo. No obstante, dejo aquí una peculir anécdota de la que fui testigo y la cual considero muy representativa...

Acabé y salí agotado de la facultad tras una agotadora clase de política impartida desde una perspectiva liberal. Como tengo el tobillo derecho todavía convaleciente de un esguince de grado dos, tuve que pillar el autobús de línea para ahorrarme unos cuarenta minutos andando.

El autobús estaba como siempre: conducido por un conductor aparentemente gruñón -cuya huelga encubierta no parece dar frutos- y repleto de caras largas que reflejaban el cansancio de una jornada laboral.
Sólo dos peculiaridades: las típicas señoras mayores que se creen en posesión del pasillo del autobús y que la falta de respeto de los jóvenes hacia ellas sólo se puede reparar de mala manera. Mientras intentaba avanzar y así dejar de ser testigo de esta primera peculiaridad, fui testigo de otra: entre achuchón y achuchón quedé en la zona intermedia del autobús, justo enfrente de toda una familia o al menos en parte; un padre, una madre y un niño de unos tres o cuatro años. Prejuzgando y guiándome por las pintas se trataba inequívocamente de una familia de bien, burguesa: buena y bonita ropa, colonias, gomina y sonrisas de plástico.

Justo en el exhaustivo análisis estético el conductor gruñón de la huelga encubierta daba un frenazo. Al menos estaba vez se trataba de un frenazo necesario para evitar saltarse un semáforo, así que nadie pagó con él los malos tratos del jefe.

Entre el semáforo y el posterior atasco propio de una ciudad cortada por las obras, se produjo la entrañable y enternecedora escena. Se escuchó un efusivo "¡mira, mira!" de la madre supuestamente burguesa al niño chico que, muy rápidamente, recuperaba la sonrisa, aplaudía y respondía entre balbuceos "¡un rey mago!". Inmediatamente entró a formar parte del espectáculo el padre engominado: "¡Sí, sí! ¡Es Baltasar!". La escena ganaba en protagonismo cuando se desató la locura en el joven cuerpo del niño, que aplaudía y pataleaba contento con ver a un rey mago, llamando así la atención en el resto de pasajeros, sobre todo en las señoras mayores.

El rey mago, que se acercaba a todos los coches parados del atasco en el cual también estábamos nosotros, poco a poco y en un giro inesperado se acercó al coche lindante del lateral del autobús en el que estábamos la alegre familia y yo. Tal era la espectación que Baltasar se percató, levantó la cabeza de la ventanilla del coche lindante y miró para nosotros y especialmente para el niño.

De repente el niño se percató de algo y cambió radicalmente ese semblante risueño que encandiló a medio autobús: el rey Baltasar era un famélico indigente que se dedicaba a vender clinex en los atascos, con una barba postiza y una deteriorada corona de plástico.

Alguien, como por ejemplo la realidad, tarde o temprano le deberá contar al niño que el espectáculo superficial de la navidad consiste básicamente en un teatro producido por los pobres, y que como  el teatro  del siglo pasado, sólo está a manos de los ricos.

lunes, 6 de diciembre de 2010

De cuando se nos caía la baba con la Izquierda Abertzale


Aquí dejo un vídeo interesante de cuando la Izquierda Abertzale era la Izquierda Abertzale y dedicaba toda su energía a criticar y condenar el déficit democrático del Estado Español, la corrupción, la guerra sucia, etc. No como ahora, que parece dispuesta a romper con cualquier resquicio de su lucha radical -esto quiere decir consecuente- con tal de llegar a esas instituciones ayer franquistas, hoy ¿necesarias?, legitimando así dichas instituciones y consiguientemente a sus voceros.

Lamentablemente, si la vía pacífica, legal, institucional, ayer se veía imposibilitada porque, básicamente, el Estado Español no daba pie a ella, hoy esa vía pacífica, legal, institucional y utópica, me atrevería a añadir yo, sigue estando tan imposibilitada o más que ayer. Por lo tanto, urge que la Izquierda Abertzale no ceje un ápice en esa firme actitud que vislumbraba la Europa del Capital y sacaba los colores a más de uno en el Estado Español...

El protagonista del vídeo es Jon Idigoras, histórico militante vasco, uno de los fundaderos del sindicato LAB, diputado en el Congreso representando a Herri Batasuna y uno de los tantos vascos que estuvieron en el punto de mira tanto en el franquismo como en la democracia: durante el régimen franquista estuvo en la cárcel y fue obligado al exilio; durante el régimen borbónico sufrió atentados perpetrados por la extremaderecha y fue encarcelado por aquello de pertenecer al casi mundial entorno de ETA, por orden de ese juez tan justo, democrático y alabado en los últimos tiempos -incluso por parte de la izquierda radical- llamado Baltasar Garzón. Jon murió en 2005 por problemas de salud, concretamente pulmonares, pero ya se sabe: los que luchan sólo mueren si se les olvida. No es el caso de Jon, que es recordado hasta en sitios recónditos y humildes como éste.

Aquí una breve biografía de Jon y aquí sus memorias: El hijo de Juanita Gerrikabeitia.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Juicio al militante comunista gallego Rubém Meixide


Ayer, martes 16 de noviembre de 2010, se celebró en la Audiencia Provincial de Coruña (Galiza) el juicio al militante comunista Rubém Meixide. Aproximadamente cuatro decenas de amigos lo acompañaron hasta las puertas del juzgado. Desde Andalucía Proletaria queremos hacer llegar nuestra solidaridad para con Rubém, para los comunistas criminalizados en Catalunya, y para todos los presos políticos que se encuentran en las cárceles del mundo cuyo único delito es ese: el ser comunistas.

¡Nuestra máxima solidaridad y apoyo para el camarada Rubém!

Yo, Litos, subscribo este mensaje de apoyo al compañero Rubém emitido desde Andalucía Proletaria.

sábado, 13 de noviembre de 2010

Un poco de humor...


Se rumorea que Carrero Blanco era un melómano adelantado de la época y entonaba ese cantar que décadas más tarde acabaría popularizando el rapero Kase O.

Mi intención no es burlarme ni de él ni de su lamentable accidente. Nada más lejos de la realidad... Todo el mundo sabía que este hombre acabaría llegando alto...

lunes, 8 de noviembre de 2010

Marianico El Corto (a. k. a. Mariano Rajoy) debió ir a la cárcel



"ETA es una gran nacional"...

Ni mil mitines en Anoeta, ni mil homenajes a Argala, ni mil pancartas en San Fermín podrían ser tan explícitas a la hora de enaltecer el terrorismo.

Según el Artículo 578 de la Ley Orgániza del Código Penal (Título XXII, Delitos contra el orden público. Sección 2. De los delitos del terrorismo), el enaltecimiento o la justificación por cualquier medio de expresión pública o difusión de los delitos comprendidos en los artículos 571 a 577 de este Código o de quienes hayan participado en su ejecución, o la realización de actos que entrañen descrédito, menosprecio o humillación de las víctimas de los delitos terroristas o de sus familiares se castigará con la pena de prisión de uno a dos años...

 Y vale que ETA fue la mayor oposición al franquismo, a la tra(ns)ición, al régimen borbónico, que sin su lucha probablemente la cultura vasca y el debate sobre el conflicto vasco habría desaparecido, y que por ello representa a buena parte del pueblo vasco en su lucha por la emancipación, pero... ¡Que un honorable político afirme públicamente que ETA es una gran nación...!

A Marianico se le debería de haber aplicado la Ley anteriormente citada. Se le debería de haber citado ante la Audiencia Nacional en un juicio-farsa en el que se le acusaría de hechos que él no cometió, para llevarlo a la cárcel de por vida, donde allí iría sumando años y años por delitos tan punibles como ventosear al toser o no lavarse los dientes en toda la semana. Una vez en la cárcel (lo más lejos posible de sus familiares y camaradas), condenado a cadena perpetua encubierta, se le debería de haber demostrado en qué consiste eso que los viles antisistemas denominan "democracia a la española". Es decir, se le debería de haber practicado torturas tales como "la bolsa", ahógandolo casi hasta la muerte. Entre tortura y tortura se le debería de haber coaccionado y amenazado de muerte para que firmara declaraciones autoinculpatorias, llegando incluso a amenazar a sus familiares más cercanos en caso de que siguiera con su actitud tozuda.

Mientras la gendarmería seguiría haciendo de las suyas, los medios de comunicación se pondrían a trabajar, relacionando a Marianico con las FARC, Chávez y afirmando que fue entrenado en Marinaleda por Sánchez Gordillo y su troupe de utopistas-dictadores-pueblerinos.

Marianico pasaría su condena, es decir su vida, con más pena que gloria, condenado al más triste de los olvidos, o probablemente no sobreviviría y perecería en manos de un hombre de azul, pero da igual, las cosas son así. Ya se sabe: contra ETA, metralleta.

lunes, 1 de noviembre de 2010

Entrevista a Pepe Balmón Castell


Entrevista realizada a Pepe Balmón Castell, que fue un importante dirigente obrero cordobés, varias veces expreso político por militancia comunista en el PCE(r) y artista plástico multifacético.
Sobre la verdadera memoria histórica.

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